viernes, 9 de julio de 2010

Todo tiene un límite

Hoy me sorprendió la noticia sobre las pretensiones de Ingrid Betancur y su familia, al principio pensé que se trataba de una broma de mal gusto, pero después entendí que era verdad. La familia Betancur pretende del Estado Colombiano una indemnización astronómica.

Trato de analizarlo con serenidad y no logro entender como o en que momento a una persona o a un grupo de personas adultas y preparadas se les puede pasar por la cabeza que hechos desafortunados generados por decisiones irresponsables pueden terminar endosándose al que no le corresponden. Creo que eso es pretender que la cadena de perjuicios llegue hasta donde no hay justificación.

Entiendo que fue muy difícil para Ingrid y para toda su familia la tragedia del secuestro, como lo ha sido para los miles de secuestrados y para sus familias, sin embargo a ella no se le puede olvidar que fue ella y sólo ella la que tomo la decisión de jugar a la ruleta rusa y todos sabemos que en ese tipo de juegos se corre el riesgo de que las cosas salgan bien. Apostó y perdió, fue su apuesta y que lo asuma. Porque en esa cadena de perjuicios que pretenden construir, podría aparecer Clara Rojas demandando a Ingrid Betancur por haberla invitado a ese viaje a la desgracia, pero creo y confio en que Clara es mas sensata y asumió la razón de los sucesos.

Estos sucesos del día de hoy nos muestran como con algunas personas no hay forma de ganar independientemente de lo que se haga. Cuando Ingrid estaba secuestrada la presión de su familia era porque no se adelantara ningún tipo de operativo militar en pro de su rescate, después cuando se produjo la operación Jaque, parecieron desaparecer las diferencias con el Gobierno y creíamos que allí terminaría la historia, con un libro en donde le mostraría al mundo la terrible experiencia vivida y que seguiría su vida, pero no, lo que se estaba cocinando era algo aun mas terrible que la posición inicial de su familia. Será que en algún momento pensaron de donde salen esos millones de millones que están pidiendo? Será que creen que ella y su vida valen mas que la de cientos de Colombianos que tienen grandes necesidades?

Aunque suene horrible hoy me alegra que Ingrid no haya llegado mas lejos en la política del país, su actuar en este momento nos muestra la mezquindad que alberga y claramente eso no puede representar nada positivo para nuestro país. Ojala tenga algunos momentos de lucidez y deje atrás sus pretensiones, de lo contrario además de no sacar nada del Estado se va a convertir como lo demuestran el gran número de comentarios en las redes sociales en una persona no grata en Colombia.